Gasto en pensiones, “una tragedia”: CIEP

6

El CIEP señaló que el gasto en pensiones limita el espacio fiscal para promover políticas públicas encaminadas a paliar la crisis; urge una reforma integral

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) advirtió que el gasto en pensiones es “una gran tragedia”, pues los recursos que se han asignado en el Paquete Económico para 2021 para su pago, superan la recaudación esperada por el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

La directora de Gasto Público del CIEP, Sunny Villa, calificó como “gravísimo” el monto de recursos que se destina a este rubro, ya que de cada cinco pesos que tiene el Presupuesto, uno es para pagar pensiones.

“Es muy lamentable porque este gran espacio que se va para el gasto en cinco millones de personas, va a ir en detrimento y cada vez es mayor conforme pasan los años, mientras no exista una reforma para este sistema”, añadió en videoconferencia sobre las implicaciones del paquete económico 2021.

La especialista destacó que el incremento del gasto en pensiones limita el espacio fiscal para promover e implementar políticas públicas dirigidas a paliar la crisis por la COVID-19, y refirió que el gasto en pensiones crece entre 5 y 7 por ciento cada año, en promedio.

Apuntó que para 2021 se planea gastar 1.2 billones en pensiones o 4.9 por ciento del PIB, un punto porcentual por arriba de lo que se piensa recaudar por IVA en el mismo año.

“Una reforma integral de pensiones es urgente para disminuir los efectos en desigualdad y pobreza de esta y las siguientes generaciones”, resaltó Villa.

Por su parte, el director general del CIEP, Héctor Villarreal, coincidió en la urgencia de llevar a cabo una reforma al sistema de pensiones, porque “puede terminar ocurriendo que haya una generación que nos pasemos pagando pensiones”.

“Es lamentable que en cada paquete se observe cómo (las pensiones) se come el espacio fiscal; estamos contando centavitos poder pagar programas claves y los pesos se están yendo en algo que todos sabemos, pero nadie quiere reconocer”, añadió.

Afirmó que México saldrá más endeudado y con menos espacio fiscal de la crisis económica causa por la pandemia de COVID-19, ante lo cual el sistema fiscal podría volverse insostenible en caso de que no se lleve a cabo pronto una reforma en la materia, pues el país enfrenta la disyuntiva de aumentar la recaudación de manera importante o lograr un mayor crecimiento económico.

“Empezaríamos a ver en el mediano plazo una explosión del endeudamiento para poder cubrir todos los gastos y en un lapso de 15 o 20 años sí podríamos ver una insolvencia muy fuerte; es un tema grave, serio, hay que hablarlo, hay que discutirlo en público”, planteó.

El coordinador de Ingresos e Impuestos del CIEP, Adrián García, coincidió en la necesidad de llevar a cabo una reforma fiscal en el país ya que, si bien el Paquete Económico para 2021 estima que los ingresos tributarios representen 14 por ciento del PIB y se mantenga así en los siguientes años, México sigue siendo el país que menos recauda de la OCDE y entre países con ingresos similares.

“Si quiere tener un estado de bienestar, mejores servicios de salud, educación e infraestructura, se necesita una reforma fiscal progresiva que permita tener mayores recursos”, sostuvo.

Refirió que en la Miscelánea Fiscal para 2021 se está proponiendo un cambio en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas, que consiste en poder aplicar cuotas compensatorias cuando el precio del combustible disminuye.

Recordó que actualmente estas cuotas se aplican a la inversa; es decir, cuando el precio de las gasolinas se incrementa en un porcentaje mayor a la inflación, se aplican estas cuotas para disminuir el IEPS y evitar que el precio de venta de la gasolina tenga incrementos superiores al índice inflacionario.

Lo que se está planteando ahora en el Paquete Económico 2021 es que esto se pueda hacer a la inversa, para que cuando disminuya considerablemente el precio de la gasolina, se pueda incrementar el IEPS con estas cuotas compensatorias, siempre y cuando el alza en el precio de venta de los combustibles no sea menor que la inflación.

“Lo que esto ocasionaría es que, aunque bajen los precios internacionales del petróleo o haya cambios en el tipo de cambio que también afectan el precio de la gasolina, en México no bajaría la gasolina, pero sí aumentaría la recaudación”, precisó.

Pulso Político On Line / Con información de La Razón