Caídos en combate a la pandemia

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José Dávalos*

No encuentro palabras para expresar el dolor por la muerte de mil 320 profesionales de la salud, hombres y mujeres, muertos en la tarea de atender a los pacientes del coronavirus. Cifra conocida hasta ahora. Aun sabiendo del peligro que enfrentaban, así decidieron cumplir con su deber poniendo su máximo esfuerzo por salvar vidas humanas.

De los mil 320 decesos, el 49 por ciento son médicos, 17 por ciento enfermeros, 30 por ciento otros trabajadores de la salud, 2 por ciento laboratoristas y 1 por ciento dentistas (Periódico MILENIO).

El doctor José Luis Alomía, Director General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, informó que suman 97 mil contagiados, el 27 por ciento son médicos, el 42 por ciento enfermeros, el 28 por ciento otros trabajadores de la salud, el 2 por ciento laboratoristas y el uno por ciento dentistas.

Tengan la profesión o especialidad que tengan estos servidores de la salud, los mexicanos reconocemos el esfuerzo que han hecho y están haciendo por salvar de la pandemia a cuantos seres humanos sea posible.

Es difícil recoger los datos relacionados con la pandemia, sobre todo de hechos sobresalientes como el de un estudiante de medicina, cuyo nombre no localicé, y una enfermera, ambos de Cuernavaca, Morelos. Mónica Villalba Carvajal, contagiada por uno de sus pacientes, de 35 años de edad, prestaba sus servicios en el Hospital Regional Número Uno de Cuernavaca del Instituto Mexicano del Seguro Social. Es recordada por sus compañeros como una mujer entregada a su trabajo, en el que continuó en medio de la crisis sanitaria.

El día de su muerte, al salir del hospital, Mónica fue despedida con aplausos de sus compañeros de trabajo y las torretas de las ambulancias encendidas. Fue la segunda integrante del cuerpo médico de Morelos que perdió la vida de esa manera. En los mismos días del mes de mayo el urgenciólogo Fabián Toledo Aguilar falleció por la misma causa, después de haber prestado sus servicios en la primera línea de batalla frente al coronavirus.

Los profesionales de la salud que han fallecido en el país dando la batalla al Coronavirus, bien merecen el reconocimiento nacional, por ejemplo, con un espacio en el Zócalo de la Ciudad de México dedicado a su batalla ejemplar.

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