Una mañanera más
breve, la del informe

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Benito Gaytán*

El segundo informe de gobierno del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, fue una mañanera más corta y sin preguntas ni respuestas en donde se dibujó a un país diferente al que viven los ciudadanos, pero fue curioso que las palabras del jefe del Ejecutivo no coincidían con los datos que se plasmaron en papel.

Los delitos disminuyeron un 30% comparado con noviembre de 2018, dijo. Sin embargo, se comparó solamente un mes y sin tener en cuenta que varios delitos bajaron por la pandemia. Es lógico que hay menos secuestros porque la mayoría de los ciudadanos se encontraban confinados. Otro ejemplo es que cuando dijo que se había terminado con las desapariciones, tortura y violación de derechos humanos, estos continúan.

O que ya pasó lo peor de la crisis sanitaria y económica y que el país se está recuperando económicamente porque ya se empiezan a generar empleos ya que señala cifras con corte al mes de agosto, pero que todavía nos son publicados por el Instituto Mexicano del Seguro Social, por lo que son datos que no son verificables.

El segundo informe de gobierno no sorprendió a muchos porque es lo que repite todos los días en las mañaneras y volvió a decir promesas que ya había señalado en su primer informe, pero que no se han cumplido o difícilmente va a poder cumplirlas. Es por eso que varios sectores de la sociedad vieron bien el informe porque no hubo novedad de cómo se va a recuperar la economía, los empleos o cómo se va a recuperar la confianza de los inversionistas.

Ese día en Palacio Nacional comenzó con sus palabras favoritas, que va a combatir la corrupción que no habrá impunidad, pero no hay resultados palpables de eso. Esas palabras le siguen siendo rentables, pero no por repetirlas todos los días esos dos cánceres van a terminar, sino que hay que atacarlos de raíz.

El 2021 será un año complicado, pero el optimismo con el que se vislumbra desde Palacio Nacional no permea en los ciudadanos que se han quedado sin empleo y que las acciones de gobierno solamente están encaminadas hacia los programas sociales que le son rentables y que todo el dinero del que se disponga se inyectará a como dé lugar para tener votos asegurados para la elección del próximo año.

Las dos ausencias que llamaron la atención fueron la del Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero y del Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldivar. El jefe del Ejecutivo les dedicó tiempo para señalar que fueron invitados y que no asistieron, pero parecería que fue algo armado como para remarcar que hay autonomía de Poderes y que la Fiscalía es independiente.

A casi cuatro años de que concluya la gestión del Presidente de la República, las decisiones que se tomen en materia económica deben ser definitivas y definitorias para que el país salga del bache económico en el que se encuentra porque las proyecciones económicas de analistas señalan que el país se recuperará por allá del 2025.

Y es necesario que esas decisiones se tomen pronto porque la mal llamada austeridad republicana no ha funcionado ya que se ahorran recursos en algunos rubros, pero no se reflejan en otros, como las medicinas para los niños con cáncer o para la atención por víctimas de violencia, por mencionar algunos.

Es lógico que en un informe de gobierno de cualquier administración no se pueden señalar los errores que se han cometido, pero sí se deberían dar a conocer las soluciones o programas para sacar al país adelante porque no basta decir que se tienen otros datos o los que se revelan vayan en contra de la realidad.

Ahora habrá que esperar al siguiente año para saber si hubo algún avance en el país de aquí al próximo informe de gobierno porque si se van a repetir algunos de los datos que se dieron a conocer en Palacio Nacional, será un signo de que el país podría estar peor de lo que está ahora porque la pandemia no tuvo toda la culpa del nulo crecimiento si ya el país venía así desde antes.

*Analista.