AMLO sigue siendo
el eterno candidato

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Benito Gaytán*

A 21 meses de gobierno del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no ha habido cambios sustanciales que pudieran visualizar un avance del país en economía, seguridad o derechos humanos, por mencionar algunas áreas y tampoco se puede culpar a la pandemia de Covid-19 de que por eso el país va mal.

Quien fuera candidato por Morena y que arrasó en la elección presidencial de 2018 con casi 30 millones de votos, continúa en campaña permanente: criticando y repartiendo culpas al gobierno que dejó de serlo en diciembre de 2018, tal y como lo hizo durante 18 años, pero la diferencia es que ahora él encabeza al mal llamado gobierno de la 4T.

Las plazas en la que le gustaba arengar a la gente para criticar al gobierno en turno cambió ahora por el Salón Tesorería de Palacio Nacional donde todos los días acusa a diestra y siniestra sin presentar pruebas de sus dichos sino solamente con su palabra que-según él-es la única que vale, además de hacer miles de afirmaciones no verdaderas.

Y antes a sus enemigos no los calificaba como conservadores o neoliberales cómo ahora lo hace desde su Palacio, pero lo curioso es que si los ciudadanos prenden cualquier día la televisión o el radio para las mañaneras, siempre se escucha que si el gobierno anterior dejó un cochinero; que si los adversarios; que si los conservadores; que si los neoliberales; pero esos dichos solamente son distractores para ocultar que en 21 meses no ha habido alguna acción de gobierno que pueda sacar al país adelante.

El mejor candidato que ha habido en los últimos 20 años se llama Andrés Manuel López Obrador y de eso no hay la menor duda, el problema es que en el tiempo que lleva de Presidente de la República sigue comportándose como candidato y bastaría escuchar sus discursos en sus giras, en los que se expresa con un lenguaje digno de alguien que busca convencer a la gente para que voten por él para ganar algún puesto de elección popular.

Al día de hoy no hay alguien en la oposición que pudiera caber en los zapatos del ahora jefe del Ejecutivo que se comporta como candidato. Es necesario que hubiera un López Obrador que fuera tan crítico como aquel lo fue cuando su trinchera estaba del otro lado y no despachando desde Palacio Nacional.

Al jefe del Ejecutivo le está pasando lo mismo que a Vicente Fox cuando sacó al PRI de Los Pinos en el año 2000, que llegó a la Presidencia de la República, pero después no supo qué hacer y dos sexenios después volvió a ganar el tricolor, pero ÉSTE quisio seguir con las mismas mañas de siempre y pagaron el costo en el 2018.

Las banderas con las que ganó el inquilino de Palacio Nacional fueron combatir la corrupción e impunidad, pero hoy estos cánceres están más vigentes que nunca y, quizá, él sí tenga la convicción de combatirlos. El problema es que tiene enquistados a uno que otro ícono de la corrupción en su gobierno y con eso pierde cualquier credibilidad para acabar con esos cánceres.

A menos, claro, que él haya pensado que no iba a ganar para seguir siendo opositor y que es una figura que le resultó rentable durante casi dos décadas, porque a todas luces se ve que prefiere estar en eventos masivos arengando al pueblo Y es que ahora es Presidente y tiene que dejar a un lado la cachucha de eterno candidato.

Hoy se encuentra desesperado porque su gobierno de la 4T no está dando resultados y así lo reconocen algunos integrantes de su gabinete, pero su soberbia es la que no le deja reconocer que quizá ha cometido errores y que debe dar un golpe de timón dentro de su gobierno, porque bien dice el dicho “es de sabios equivocarse y rectificar”.

En diciembre se cumplirán dos años de gobierno y hasta ahora los indicadores económicos y financieros no dan buen augurio de lo que vendrá en los próximos cuatro años, porque el repetir todos los días “vamos bien”, “ya tocamos fondo” o que “ya nos estamos recuperando” no implica que sea la realidad.

Andrés Manuel López Obrador sigue siendo el eterno candidato, pero hoy en día es necesario que en la oposición surja otro Andrés Manuel López Obrador para que obligue a quien hoy gobierna el país a cumplir lo que prometió como candidato, porque hasta ahora el inquilino de Palacio Nacional sigue en campaña.

*Analista.