Todo bien en el país de AMLO

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Benito Gaytán*

El pasado primero de julio, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, dio un informe a dos años de haber arrasado en las elecciones de 2018, gracias a los más de 30 millones de ciudadanos que creyeron en él y en sus promesas, para hacer de México un país próspero, libre de corrupción, impunidad y violencia.

Ese informe pintó a un país que ha domado a la pandemia del coronavirus, que ya pasó lo peor de la crisis económica y que se perdieron empleos, pero no como presagiaban los conservadores y todos aquellos que están en contra de su gobierno o que la violencia ha disminuido al igual que los homicidios. La realidad es que ni se ha domado a la pandemia, todavía el país no ha pasado lo peor en materia económica y los muertos por la violencia han roto el récord en lo que va de su sexenio.

Es curioso que el país que gobierna López Obrador en su mente, dista mucho para el que fue electo hace dos años ya que en poco más de año y medio no ha logrado concretar las promesas que hizo cuando fue candidato y que ahora siendo Presidente no ha podido cumplirlas y, seguramente, no lo logrará si continúa con ese empecinamiento de no reconocer que se ha equivocado.

Y utilizó a los pobres como siempre, que ellos son la base de la pirámide y que son los que reciben más beneficios, por lo que sería importante saber ¿a qué se refiere? porque hoy los pobres siguen siendo pobres y son los principales beneficiados de sus programas clientelares pero que no por eso han logrado salir de la pobreza en la que se encuentran y, más, cuando ese número de pobres se va a incrementar a partir de la crisis sanitaria.

En cuanto a la violencia dice que en los enfrentamientos hay más heridos que muertos y no como como antes ocurría, pero entonces por qué este gobierno lleva récord en número de muertos por la violencia que cualquier otro gobierno. Lo que ha quedado claro es que la estrategia de “abrazos, no balazos” no le ha funcionado porque parece que para el Cártel de Sinaloa hay abrazos y para el de Jalisco Nueva Generación, balazos.

Ese discurso a dos años de su triunfo, si bien no pudo hacerlo en la plaza pública como le gusta sino en Palacio Nacional y con su gabinete, reflejó una realidad: que está solo y que él solo gobierna y toma decisiones en lo personal, quizá, por eso pinta a un país que solamente vive en su mente porque en los hechos al que gobierna, es infinitamente distinto al que dibujó.

En materia económica, el jefe del Ejecutivo dijo que una señal de la recuperación económica y de que pasó lo peor es que las remesas aumentaron, pero eso no puede atribuírsele a su gobierno, más bien es un signo de que aquí no hay oportunidades y que los mexicanos tienen que irse a buscar trabajo en otro lugar.

Y en materia electoral, dijo que denunciará sin titubeos cualquier intento de fraude electoral, lo que hace pensar desde ahora que si los resultados en la elección del 2021 para renovar la Cámara de Diputados, gubernaturas, congresos locales y presidencias municipales, no le favorecen a Morena, no dudará en señalar que hubo fraude como lo hizo en las dos ocasiones que fue derrotado en las urnas en el 2006 por Felipe Calderón y en el 2012 con Enrique Peña Nieto.

Cuando la pandemia pase o, por lo menos, se aplane la famosa curva de contagios y muertes, el jefe del Ejecutivo tendrá la oportunidad para demostrar que puede con el país y que lo sacará adelante de la crisis económica profunda por la que atraviesa y eso podría sumarle adeptos rumbo a la elección del próximo año, pero en oportunidades anteriores que ha tenido para hacerlo, las ha desperdiciado por su conocida tozudez.

Una característica de quien hoy gobierna al país es que todos los días repite y repite cifras, datos que no concuerdan con la realidad y, quizá, piensa que el repetirlos todos los días se van a convertir en una verdad o que son deseos que por arte de magia se concretarán. El problema es que esas cifras y datos son inventados porque se los desmienten con hechos y, aun así, todos los días desde el púlpito de Palacio Nacional los repite y repite.

El informe que dio a dos años de su triunfo sigue pintando que en el país de López Obrador las cosas van bien y de maravilla: no hay corrupción ¿?; no hay pobreza ¿?; no hay violencia ni inseguridad ¿?  y que todos sus habitantes viven felices, felices porque él lo gobierna, lo dice y así es, según él.

*Analista.