2021: el todo o
nada para AMLO

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Benito Gaytán*

A partir de que el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reinició sus giras al interior del país después de que las autoridades de salud le dieron luz verde para ello por el Covid-19, ha dejado claro que su objetivo es promover el voto para Morena en el 2021 sabedor de que corre el riesgo de perder la mayoría en la Cámara de Diputados y que, con eso, el segundo tramo de su gobierno resultaría un camino tortuoso.

En estos 19 meses de gobierno, su popularidad ha bajado alrededor de 20 puntos. Esa es una de las razones por las que le urgía salir del confinamiento porque lo único que le interesa es volver a subir en las encuestas y con ello asegurar votos para los candidatos que Morena postule. El que la revocación de mandato sea en el 2022 y que no vaya a ser en el 2021, es algo que le caló porque en el 2018 la ola ganadora de Morena fue porque él aparecía en la boleta.

El discurso de ahora como Presidente es el mismo de cuando era candidato: que de ganar acabaría con la corrupción; que ya no habría desigualdad; que primero los pobres y que se castigaría a quienes cometieran actos de corrupción y eso le funcionó porque se combinó con el enojo y hartazgo de la ciudadanía, pero ahora ya gobernando ese discurso no funciona.

La corrupción está más vigente que nunca con personajes que son íconos de ella, pero como colaboran en el gobierno, dejaron de ser corruptos. La desigualdad se profundiza cada día más y los pobres siguen aumentando de manera acelerada y el país está al borde del precipicio en materia económica y más cuando dejo de ser un país atractivo para la inversión. Si no hay inversión, no hay empleos, no hay crecimiento y mucho menos habrá bienestar.

El virus del Covid-19 no le cayó como anillo al dedo al jefe del Ejecutivo porque en plena crisis sanitaria la gente comenzó a salir y el número de muertos irá creciendo en los próximos días y la crisis económica está por dejar al país con una contracción del Producto Interno Bruto como nunca antes vista por la necedad del inquilino Palacio Nacional de no apoyar a las pequeñas y medianas empresa que son las que generan el 90% de los empleos en el país.

Esos factores le mermaran votos para la elección federal del próximo año y por eso busca afanosamente que la gente vuelva a creer en él, pero por lo que se vislumbra Morena perderá la mayoría en la Cámara de Diputados y ahí le frenaran cualquier intento para sacar reformas como las que ha estado haciendo ahora.

Las familias de quienes perdieron un ser querido en la pandemia del Covid-19 serán los primeros en no votar por Morena porque el jefe del Ejecutivo no tomó las medidas necesarias para minimizar al máximo las muertes que pudieran suceder y quienes perdieron su empleo por lo mismo, seguramente no sufragaran por ese partido y se la volverán a cobrar en el 2022 en la revocación de mandato.

Ese bloque opositor de los gobernadores de Acción Nacional ha puesto nervioso al jefe del Ejecutivo porque sabe que en esos estados difícilmente ganará Morena y fue por eso que amenazó con investigar a esos gobernadores y que estaría muy pendiente de que no desviaran recursos para la elección.

Los votos que tiene asegurados Morena son los de su base, pero en la elección de 2018 votaron millones de personas que no simpatizan con el movimiento, pero por el hartazgo que tenían de los gobiernos del PRI y del PAN le dieron la oportunidad y, hoy, se han decepcionado porque los ofrecimientos que se hicieron en campaña simplemente no se van a cumplir.

López Obrador y Morena no la tienen fácil y por más que se alíen con el Partido Verde-que siempre fue la rémora del PRI- y el Partido del Trabajo, no se ve que puedan alcanzar la mayoría en la Cámara de Diputados y, menos, cuando Morena es un barco sin rumbo porque la ambición de poder, lo ha llevado a enfrentamientos y pugnas internas que lo han debilitado.

En el 2021, el inquilino de Palacio Nacional se juega el todo por el todo y es por eso que con el pretexto de la austeridad republicana recortó programas y se ha hecho de miles de millones de pesos que los tienen bien guardados, no para invertirlos y sacar al país del bache económico en el que se encuentra, sino para comprar votos el día de elección.

*Analista