No hay claridad para salir
de la crisis económica

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Benito Gaytán*

Las proyecciones económicas para México en el 2020 tanto de las calificadoras internacionales como del Banco de México no son nada halagadoras ya que prevén una contracción de la economía entre siete y diez por ciento, pero eso es algo que no le quita el sueño al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

En el reinicio de su gira esta semana por el sureste del país dijo que, ante la crisis económica, el banderazo de salida a las obras del Tren Maya era la solución y  va a reactivar la economía, lo que confirma la obsesión que tiene el jefe del Ejecutivo en sus tres principales del proyecto que además del Tren Maya son la Refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto de Santa Lucía.

En uno de los banderazos de salida donde actualmente hay vías férreas, la locomotora que le dio “prestigio” al evento fue la “Bestia” que es la que utilizan los indocumentados de Centroamérica para llegar a Estados Unidos, lo que puede ser un presagio de lo qué va a ser ese proyecto estrella del sexenio.

Los terrenos donde se pretende edificar la Refinería de Dos Bocas se inundaron con el paso de la depresión tropical, “Cristóbal”, lo que también es una señal del por qué esa obra no debería de construirse ya que seguramente se quedará a medias o será un elefante blanco porque, aunque se quiera regresar a los tiempos de antes cuando las refinerías producían combustibles, simplemente no es el camino a seguir.

Y en las obras del Aeropuerto de Santa Lucía se han encontrado alrededor de restos de 100 mamuts y un cerro que no se habían dado cuenta de que estaba frente a una de las pistas que se va a construir. Esa es otra obra que tampoco se utilizará porque ya han dicho aerolíneas internacionales que no despegarán ni aterrizarán ahí, pero el jefe del Ejecutivo se empecinó en cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional porque había corrupción como si en Santa Lucía se estuviera ajeno a ello porque las mismas constructoras del proyecto del NAIM son las que ahora están haciendo el de Santa Lucía.

El aplazamiento de esos tres proyectos hubiera ayudado al país para que los recursos que se destinarían a esas obras fueran reorientados a otorgar apoyos a las empresas y a quienes se quedaron sin empleo por la crisis sanitaria que se vive, pero en lugar de eso, se decidió que las obras continuaran para salir de la crisis económica, según el jefe del Ejecutivo.

El gobierno ha ido secando las arcas del país en 18 meses y busca dinero por dónde sea y gobernando por Decreto para extinguir fideicomisos que tienen millones de pesos; que son oscuros; y que se roban esos millones o que hay que recortar el 75% del gasto corriente al gobierno para que con el 25% subsistan, pero la realidad es que desde 2019 se decretó la austeridad republicana y casi pobreza franciscana, pero ni así le va alcanzar el dinero a López Obrador para seguir regalándolo.

Hace unas semanas el jefe del Ejecutivo comentó que el país iba muy bien, requetebién, pero que apareció el Covid-19 y eso detonó la crisis económica que ha generado pérdida de empleos. Esa es una afirmación no verdadera como las que dice todos los días desde el púlpito de Palacio Nacional porque la economía ha tenido crecimiento cero e incluso en el primer trimestre de este año que es antes de que apareciera el virus, el PIB se contrajo 2.4 por ciento, por lo que el país no iba requetebién.

En esta crisis económica que venía desde antes del Covid-19 y con la sanitaria, millones de personas pasarán a engrosar las filas de la pobreza en el país. Esa pobreza que es rentable para tiempos electorales y que el próximo año no será la excepción y que López Obrador buscará subirlos, no al Tren Maya, sino al de la elección del 2021.

Al día de hoy, el gobierno federal no tiene claro cómo enfrentar la crisis económica porque los créditos que está ofreciendo a través de la Secretaría del Bienestar son clientelares y no le van a resolver a las familias para salir adelante y quienes generan empleos y pagan impuestos se quedarán con la mano estirada, porque el jefe del Ejecutivo ya dijo que no los va apoyar y que saquen de sus bolsas el dinero para pagar a sus empleados.

En los próximos meses, la crisis económica se acentuará y el panorama no se ve claro porque el dinero del gobierno se está terminando, porque las pequeñas y medianas empresas que generan empleos y sostienen al país, la mayoría está por sucumbir.

*Analista.