Se acabó la sana distancia y las giras empiezan

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Benito Gaytán*

Mañana concluye la “sana distancia” que ordenó el gobierno federal desde el mes de abril para evitar o por lo menos disminuir los contagios por Covid-19 que al día de hoy ha cobrado la vida de casi 10 mil personas en el país. Los contagios han llegado a más de 80 mil, aunque eso poco o nada le importó al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para retomar sus giras al interior de la República.

La pandemia por Covid-19 ha puesto al descubierto las deficiencias que hay en el sistema de salud y no de ahora sino de tiempo atrás, pero en esta administración se han acentuado desde enero de 2019 cuando hubo desabasto de medicinas y se cortó de tajo a los tratamientos que se hacían para niños con cáncer, por mencionar uno.

Desde el año pasado, el jefe del Ejecutivo ha dicho que México tendrá un sistema de salud similar al de Suecia o Canadá, pero después de haber visto lo que está sucediendo con el Covid-19, esa promesa será igual a las que hizo en su campaña, que no pasan de ser eso, simples promesas que difícilmente se van a cumplir.

El doctor, Hugo López-Gatell, quien ha sido el vocero a lo largo de este tiempo y que todos los días es el encargado de informar lo que sucede con la pandemia, simplemente ha perdido credibilidad. Se la ha pasado poniendo fechas de los picos de la pandemia, pero sin atinar y ha tenido que llegar a “lo que usted diga Sr. Presidente” y el colmo fue que dijo antes de que fuera el confinamiento de los ciudadanos, que el Presidente no es fuerza de contagio sino una “fuerza moral” y a partir de ahí, se fue perdiendo.

Todos los días, se dice que hay muertos pero que la curva se está aplanando; o que los muertos que se reportan no son los de ayer sino los de hace un par de semanas; o que el uso de cubrebocas no sirve de nada, en fin, una serie de incongruencias que simplemente no cuadran con los datos que se registran en las familias que han perdido un ser querido o conocido.

Y lo que ha quedado claro con todas esas declaraciones es que quien manda es el jefe del Ejecutivo que dice que en el país hay más muertos por la violencia e inseguridad que por Covid-19 y que, para él, el país estaba preparado desde hace meses, entonces resulta sospechoso que si estaba preparado hayan tenido que salir a comprar urgentemente a precios altos los insumos médicos a China.

La gira que comenzará en Cancún y que le llevará toda la semana a estar en el sureste del país, para inaugurar las obras del Tren Maya que ya fue adjudicado directamente a varias empresas de otros sexenios que han sido acusadas de corrupción. Eso es lo que menos importa porque la corrupción e impunidad era cosa del pasado, porque en este sexenio “ya se acabó” gracias a que fue atacada y derrotada con discursos desde el púlpito de Palacio Nacional.

La decisión de que las actividades reiniciarán a partir del lunes ha sido controvertida porque no se puede fijar una fecha de desconfinamiento cuando el pico de la pandemia se está dando, precisamente, en estos días, pero eso es lo de menos porque lo que más importa en este momento es salir a buscar el voto de Morena para la elección del próximo año y si sube la cifra de muertos, también es lo de menos.

Si bien la crisis económica que se avecina será profunda, al inquilino de Palacio Nacional no le quita el sueño. Hace unos días, el Banco de México pronosticó la pérdida de empleos en más de millón y medio y la caída del Producto Interno Bruto en 8.8 por ciento pero, como siempre, el jefe del Ejecutivo tiene “otros datos”.

El dinero con el que cuenta el gobierno para hacer frente a la crisis sanitaria y económica no es infinito y si su prioridad son sus proyectos como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, así como para sus programas sociales con miras a la elección del 2021, es previsible que llegará el momento que no habrá dinero para regalar.

El lunes inicia la “nueva normalidad”, pero hasta este momento el gobierno de México no tiene idea de qué va a suceder porque no se puede prever algo con un futuro incierto ya que los contagios seguramente se multiplicarán y siempre habrá a quién echarle la culpa, pero menos a quien iniciará su gira en el sureste, porque eso es prioridad.

*Analista.