“Isla” de AMLO se
empieza a hundir

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Benito Gaytán*

El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sigue en la misma “isla” que piensa que está México desde que tomó posesión y que las decisiones que toma se quedan aquí y no trascienden. La crisis sanitaria sigue ahogándolo sin saber qué hacer al grado de decir que si las empresas quiebran que sean los dueños y accionistas quienes asuman el costo, porque el gobierno no los va a rescatar.

En el mundo globalizado que hoy se vive, México no se puede abstraer y el Covid-19 ha sido una muestra de que el país no está aislado del mundo, aunque el jefe del Ejecutivo así lo piense. La crisis económica que se avecina será devastadora, pero quien hoy gobierna prefiere seguir viviendo en una “isla”.

Esa “isla” es la que dibuja todos los días desde el púlpito de Palacio Nacional diciendo que el país va bien y que la culpa de todos los problemas es de quienes gobernaban antes y que le dejaron un tiradero, sin querer ver la realidad de que en su gobierno se siguen cometiendo actos de corrupción aún y cuando todos los días dice que se acabó con ella.

A eso habrá que sumar las afirmaciones no verdaderas que hace todos los días y que traducido al castellano se definen como “mentiras” ya que habla de todos los temas y aunque sabe que no son reales los datos que señala, no hay nadie que le refute algo y, menos, los periodistas que cubren sus homilías pues se sabe que son sembrados y que solamente están ahí para adularlo.

El colmo fue que hace unos días dijo que se debería de dejar de hablar de crecimiento, Producto Interno Bruto y de lo material, para sustituirlo por desarrollo, bienestar y espiritual, respectivamente, entonces ahora si el PIB se contrae 7% se va a decir que se contrajo un 7% de bienestar. Esa es la seriedad que le ha tomado gobernar a una de las 15 economías más importantes del mundo, pero que ahora seguramente se alejó de ese ranking por todas las decisiones que ha tomado y que tienen al país al borde del precipicio.

Y una de las últimas fue acusar a las redes sociales de que están repletas de “bots” por parte de los conservadores que nada más critican a su gobierno, pero no dijo nada del ejercito de granjas que tiene para todo aquel ciudadano que tenga una cuenta en twitter y que ose criticarlo a él o alguna de sus acciones de gobierno.

La desesperación y hartazgo que muestra en sus homilías desde Palacio Nacional es evidente, pero es el resultado de buscar la atención y marcar la agenda diaria para no dejar espacio a los “conservadores” de que lo critiquen, además de que gracias a las redes sociales hoy está donde está, pero cuando no le favorecen, aplica el “o estás conmigo o estás contra mí”.

Y ahora hasta los fines de semana tiene que marcar la agenda porque como ahora no puede hacer sus giras al interior de la República como el eterno candidato que siempre ha sido, le receta a los ciudadanos un video para que no se olviden de él, que tarde o temprano podría traerle más perjuicio que beneficio porque para la elección del 2021, seguramente saldrá todos los días a todas horas pidiendo el voto por Morena, pero hoy ya hay algunos millones de ciudadanos que confiaron en él, pero que pensarán dos veces por quién votar el próximo año.

En estos 17 meses de gobierno ha tenido varias oportunidades para buscar el consenso con los millones de ciudadanos que no votaron por él, pero ha preferido seguir polarizando al país y esa soberbia que lo caracteriza podría cobrarle la factura en las urnas y que además lo ha ido alejando, incluso, de los que se decían sus fieles seguidores.

Esa “isla” en la que piensa que está México se ha comenzado a hundir y no hay forma de sacarla a flote con las decisiones que ha tomado porque no por reunirse con el gabinete de seguridad a las seis de la mañana todos los días se ha disminuido la violencia sino al contrario, se ha incrementado, ni tampoco el dar homilías diarias y videos los fines de semana se va a terminar con la pobreza, hay que hacer más que eso.

Esa forma de gobernar no ha sido la óptima porque López Obrador quiere hacerlo solo y no escucha a quienes sí saben de eso y la prueba está en que sigue empeñado en navegar con la bandera de los pobres, pero solamente los está utilizando porque para cualquier gobernante la pobreza es lo más rentable para ganar elecciones y por eso es que quiere seguir regalando dinero y rogando a sus diputados le dejen manejar el presupuesto como él quiera.

*Analista