Se apagó la voz del pueblo olvidado, falleció “El Caifán” Óscar Chávez

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Jorge Herrera Valenzuela

El invisible y letal coronavirus cortó la existencia a uno de los más representativos de la canción de protesta, de las películas costumbristas y el medio artístico mexicano está de luto. Con la partida del cantautor nacido hace 85 años, en el barrio de Portales, en la Ciudad de México, solo quedan dos de los seis principales protagonistas de “Los Caifanes” y uno del grupo de comediantes que en los años 60 se presentaba en el escenario del Café Colón.

Así es, ha muerto Óscar Chávez Fernández, a quien le llamaron “El Caifán Mayor”. Un paro respiratorio puso fin a su vida, el jueves pasado, en el Hospital 20 de Noviembre, del ISSSTE, en la Capital del País. Vivía con su esposa. No tuvieron hijos. La noticia se difundió por todo México y se dijo que posteriormente, después de la pandemia, se le rendirá un homenaje en la sala principal del Palacio de Bella Artes. En la programación de varias televisoras se presentan diversos videos de este reconocido cantautor.

Recuerdo que hace unos sesenta años en un pequeño escenario del Café Colón, en los altos de un hotel de Paseo de la Reforma, frente a la hoy sede de la Cámara de Senadores, se presentaba un espectáculo que encabezaba Oscar Chávez, para entonces ya intérprete de canciones de protesta y otras de corte romántico. Le acompañaban María Luisa Guadalupe Alcalá (“Claudia” en la serie Doctor Cándido Pérez), Guadalupe Vázquez (“Paula” en esa misma serie televisiva), Los Aguilares y Ernesto Gómez Cruz que hacia el personaje de “Don Desiderato”, único sobreviviente del grupo.

Aunque fue muy galardonado por sus canciones y la interpretación de las mismas, Oscar tenía una pasión desde sus años de juventud: la actuación. Eso lo llevó a estudiar con los mejores maestros en el Instituto Nacional de Bellas Artes y en la Universidad Nacional Autónoma de México. Además por su varonil y fuerte voz era un excelente declamador y en la serie sonora Voz Viva de México recitó poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, de Gilberto Owen y de Amado Nervo.

Miles de fanáticos lo seguían en los lugares donde actuaba. Oscar en 18 ocasiones, cuentan sus biógrafos, dio recitales ante un abarradotado Auditorio Nacional y lo mismo ocurría al ser presentado en diversos escenarios del interior de la República. No pocas fueron las veces que hizo dúo con Tania Libertad, con Eugenia León, con Armando Manzanero. Juntos grabaron varios discos. En 1963 hizo su primer álbum, titulado Herencia Lírica Mexicana y después de su éxito cinematográfico en Los Caifanes, lanza su segundo volumen de esa misma serie.

Los Caifanes, cinta costumbrista

En 1967 y bajo la dirección de Juan Ibáñez se lleva a la pantalla grande la película “Los Caifanes” que fue un rotundo éxito; la filmación se hizo el año anterior, tomando como tema diversos aspectos de la vida nocturna en una metrópoli como lo era el Distrito Federal. La cinta fue clasificada como una comedia costumbrista que rompía con muchos tabúes de la época.

Los papeles estelares estuvieron a cargo de dos estrellas juveniles: Julissa y Enrique Álvarez Félix. Ella una joven desparpajada, deseosa de compartir aventuras, hizo el personaje de Paloma y el hijo de La Doña, era el escrupuloso señorito Jaime de Landa. Ambos una noche se encuentran, sorpresivamente, con los cuatro ocupantes de un coche; la pareja es interceptada. Paloma advierte que están frente a suceso inédito y Jaime se  muestra reticente para tratar con los cuatro desconocidos.

El cuarteto lo forman Oscar Chávez, “El Estilos”; el dueño del automóvil, Sergio Jiménez, “Capitán Gato”; Eduardo López Rojas, “El Mazacote” y Ernesto Gómez Cruz, “El Azteca”. También tiene una breve participación el escritor Carlos Monsiváis, como un “Santaclós” ebrio al que uno de “Los Caifanes” le quema la peluca. Desde luego quienes no se han deleitado con los 95 de duración de la película, pues deben de verla.

De todos los personajes mencionados, incluyendo a Monsiváis, los sobrevivientes son Ernesto Gómez Cruz y la siempre guapa Julissa. El actor originario del Puerto de Veracruz debutó en el cine con “Los Caifanes” y ha intervenido en una veintena de películas como El Infierno, donde es jefe de narcos; en 2003 le otorgaron el Ariel por su desempeño como obispo en El Crimen del Padre Amaro. Ernesto anda en rededor de los 85 años.

Julia Isabel del Llano Macedo, Julissa en el medio artístico, además de sus destacadas actuaciones en la época de oro de los jóvenes rocanroleros, también ha hecho cine y telenovelas. A sus 76 años de edad, sigue joven y atractiva. Esta estrella nació en el Distrito Federal y en 1982 obtuvo su primer Ariel, creo que fue por su papel en la película Colorina.

El título de este comentario, “me lo pirateé” de la primera plana del diario Milenio, edición del viernes pasado.